Hoy repasaremos estas ideas:
1. (75) La luz ha llegado.
Al elegir la salvación en lugar del ataque, estoy simplemente eligiendo reconocer lo que ya está ahí. La salvación es una decisión que ya se tomó. El ataque y los resentimientos no existen como opciones. Por eso es por lo que siempre elijo entre la verdad y la ilusión; entre lo que está ahí y lo que no está. La luz ha llegado. Solamente puedo elegir la luz porque no hay otra alternativa. La luz ha reemplazado a la obscuridad, y ésta ha desaparecido.
2. Las siguientes variaciones pueden ser útiles para las aplicaciones concretas de esta idea:
Esto no puede mostrarme la obscuridad, pues la luz ha llegado.
Tu luz, [Nombre] es lo único que quiero ver.
No quiero ver en esto más que lo que realmente se encuentra ahí.
3. (76) No me gobiernan otras leyes que las de Dios.
He aquí la perfecta declaración de mi libertad. No me gobiernan otras leyes que las de Dios. La tentación de inventar otras leyes y de permitir que me subyuguen me acecha constantemente. Sufro únicamente porque creo en ellas. Pero en realidad no me afectan en absoluto. Estoy perfectamente a salvo de los efectos de cualquier ley, excepto las de Dios. Y las Suyas son las leyes de la libertad.
4. Para las aplicaciones concretas de esta idea, las siguientes variaciones pueden resultar útiles:
Mi percepción de esto me muestra que creo en leyes que no existen.
Veo únicamente las Leyes de Dios operando en esto.
Que sean las Leyes de Dios las que operen en esto y no las mías.
REPETICIONES: Una práctica larga de 15 minutos aproximadamente. En la práctica larga comienza pensando en las ideas correspondientes a ese día así como en los comentarios que las acompañan. Dedica tres o cuatro minutos a leerlos lentamente, varias veces si así lo deseas, y luego cierra los ojos y escucha. Si notas que tu mente divaga, repite la primera fase del ejercicio, pero trata de pasar la mayor parte del tiempo escuchando sosegadamente aunque con mucha atención. Hay un mensaje esperándote. Confía en que lo vas a recibir. Recuerda que es para ti y que quieres recibirlo.
Prácticas cortas frecuentes. La primera parte del día se dedicará a una de estas ideas, y la segunda parte a la otra. Usa la idea en su forma original para las aplicaciones generales, y variaciones más específicas cuando sea necesario. En los comentarios que siguen a las ideas se incluyen algunas variaciones específicas. Éstas son, no obstante, meras sugerencias. No son las palabras en sí que utilices lo que realmente importa.
Lección 88 de Un Curso de Milagros